Habiendo tomado distancia y tiempo de los resultados de las elecciones presidenciales del 30 de mayo, puedo hablar con menos carga emocional y una digamos mayor objetividad, aunque obviamente eso es lo que menos interesa, pues este es mi blog y acá puedo decir lo que quiera.
Hace unas semanas compartía mis temores frente a los verdaderos resultados que obtendría el candidato Antanas Mockus en la primera vuelta. La campaña se volcó en alta medida a Internet, en especial a Facebook y la verdad llegó un momento en que comenzó a ser bastante molesto recibir más de veinte mensajes diarios de diversos grupos y ver tanto mensaje en el muro. Era basicamente spam, no se le prestaba realmente atención. Este fenómeno mediático conocido como Buzz es bastante útil en etapas iniciales del posicionamiento de una marca, acelera el crecimiento en el reconocimiento por parte del público objetivo y en esa medida funcionó muy bien para marcar duro el territorio en el inicio de la campaña.
Los efectos negativos del Buzz es que si no es manejado adecuadamente se convierte como la espuma en las gaseosas negras. Se sirve un vaso y la espuma crece llenando el vaso, pero cuando ésta baja nos damos cuenta que no tenemos ni medio vaso de líquido. Puede ser esta parte de la explicación de los resultados, se generó mucha espuma y poco líquido. Y es que mandar girasoles y espantamiedos en Facebook es excesivamente sencillo, no conlleva ningún compromiso real. Pero realmente comprometerse con los principios de un partido y una campaña presidencial es otra cosa, sobretodo con la del partido verde que no regala sanduchitos, ni güaro, ni camisetas, ni platica, ni cemento, ni tamales, es una campaña apalancada por el argumento de unos principios fundamentales que todos reconocemos como válidos y necesarios: La vida es sagrada, la legalidad es necesaria y la educación es la base.
Seguramente lo que estoy diciendo no es nuevo, ya está sobre diagnosticado, ya en la campaña del Partido Verde deben haber tomado las precauciones necesarias para no volver a caer en la trampa de confiarse en las encuestas y para ampliar el radio de acción del discurso y las actividades, porque en realidad parece que la campaña se hace solamente entre los que ya están convencidos y no hacia los que debemos convencer.
¿Qué sigue?. Estamos a dos semanas de las votaciones de segunda vuelta y el tiempo parece realmente corto para recomponer el camino y alcanzar la millonada de votos necesaria para sobrepasar a la campaña de la U.
Siendo excesivamente realista, siento que para muchos (llego a incluirme), la historia ya está escrita. Y es que duele mucho que el electorado confíe más en un candidato con tan serias implicaciones en crímenes de Estado, su política como ministro de defensa de dinero por cabeza disparó los mal llamados falsos positivos. Duele que gane una campaña que manipula los mensajes, que usa la imagen de don Uribe hasta valiéndose de imitadores, que edita de tal manera su comerciales de televisión que da a entender que todos los partidos se han sumado a la campaña de la U, que usa el rumor como herramienta de distracción. Duele que los votantes hayan optado por dar continuidad a un gobierno basado en el miedo, que no ha cumplido su promesa básica de acabar con las FARC, que quiere engañarnos diciéndonos que la guerrilla está arrinconada, que cree que la solución es más fuerza, más bala…como dice el man de la Pelota de Letras, deje así.
Lastimosamente se debe aceptar que don Antanas no ha lucido precisamente acertado en los mal llamados debates y entrevistas. Sus respuestas aparecen entrecortadas y enredadas, muchas veces el mensaje que se quiere dar no es claro, necesita de explicación y un electorado que se atiene a lo que RCN y Caracol le muestran no va a hacer la tarea de informarse mejor. En eso gana el candidato Santos, sus respuestas son más entendibles, así sean frases de cajón que en no representan nada, pero le dan esa sensación de confianza al electorado de que por lo menos dijo algo.
De lo que se trata esto en este momento es de votos, de muchos votos. Como en el fútbol, gana el que mete más goles. Así que por favor, pasen de los girasoles y las frases a los votos, vayan temprano, voten por favor, no se arrepientan a última hora, no se dejen ganar de la sensación de pérdida que tanto ronda por estos días.
Yo voy a votar por Antanas Mockus. Muchos dicen que se debe votar por quien tenga el mejor programa de gobierno, las propuestas más concretas. Yo diría que se debe votar por el candidato que brinde la confianza necesaria para saber que pase lo que pase, sus decisiones estarán guiadas por pincipios y valores universales inviolables. Por eso voto por Antanas Mockus, me da esa confianza. Que nos ganamos con un propuestas muy concretas que se despedazan ante el primer canje de intereses y prebendas.
VOTEN POR FAVOR, VOTEN!!!

Sí, al igual que don
La primera vez que escuché hablar a 
El nuevo sistema de Transporte Integrado de Manizales lleva tan solo tres días de operación y ya tiene a media ciudad en batalla campal contra la policia. Quiero conocer, entender y comprender cuáles son las razones que han llevado a la población a tales manifestaciones de inconformidad, cuáles son los motivos por los cuales se ha recurrido a las marchas, las arengas, los insultos, los boleos de papas bomba y piedra, a la dura respuesta policial con sus bastones de mano, gases lacrimógenos, tanquetas lanza agua y uso desmedio e indiscriminado de la fuerza. Por qué en menos de una semana debo pasar de la admiración por el espíritu de avanzada de nuestra ciudad, a la sorpresiva descepción por el primitivo comportamiento demostrado.
Del tema de las empresas transportadoras y los conductores no puedo opinar, es desconocido para mi los efectos para ese lado de la ecuación.